Mi nombre es José Andrés Murillo. Soy filósofo, tengo 45 años y sueño con un Chile que se convierta en el mejor país para nacer y crecer. En el que todos los recursos y organismos estén ordenados desde este propósito. Porque una infancia feliz es garantía de una comunidad humana sana, íntegra, feliz.
Sueño con que los adultos recuperemos el norte y volvamos a poner las prioridades políticas, sociales y económicas en lo más importante, es decir, en los primeros años de vida. En el fortalecimiento de los derechos de los niños y niñas, en su felicidad, protección, salud, educación.
Si logramos construir un mundo que proteja de verdad a la infancia, estaremos construyendo un mundo que nos protege a todos. Si logramos un mundo donde los niños y niñas son felices, esa será nuestra felicidad, y además, nuestro desarrollo y progreso.

Hace más de diez año que trabajo por un mundo sin abuso hacia la niñez y adolescencia en Fundación para la confianza. Y seguiré haciéndolo en todas las plataformas que sea posible, porque la dignidad de los niños y niñas es la dignidad de todos y de todas.